ESCUCHA ACTIVA: ESCUCHAR CON LOS 7 SENTIDOS

Mi compañero me define, me dice quién soy,

 Dónde estamos, qué estamos haciendo,

mi compañero en escena es todo para mí.

Dave Razowsky

Improvisador y maestro de actuación,

 Dir. del Second City. L.A

Nuestra facultad para construir y transmitir información, emociones y sentimientos, nos define como la especie dominante del planeta y nos hace ser humanos, con nuestras virtudes y defectos. La comunicación y la información son manifestaciones y al a vez canales capaces de alterar en influir la realidad de cualquier sociedad.

La desbordante cantidad de información que sacude e impacta nuestros sentidos, nos hace cada vez menos sensibles a lo sutil a lo aparentemente insignificante, insignificante como el canto de un ave, al olor de una calle recién mojada por la lluvia, a los colores de los cerros… a bailar.

Poseemos un sistema sensorial muy agudo y altamente sofisticado para conectarnos con el mundo exterior e interior. Al menospreciar su potencial, estamos sub-viviendo una realidad pobre y en apariencia, carente de estímulos.

Pobreza mental versus pereza sensorial

El ejercicio que propone la escucha activa es el de conectarme empáticamente con mi interlocutor, generando un espacio donde la comunicación consciente e inconsciente es altamente sinérgica y profunda.

Nuestros sentidos son nuestra antena al mundo nuestra sonda de exploración; gracias a nuestros sentidos y a nuestra imaginación podemos construir nuestra propia representación de la realidad.

Son las fuentes de nuestra experiencia vital.

Propiocepción y Geo-posición

Tacto, vista, oído, gusto, olfato. Son algunos de los instrumentos que nos permiten vivir y cargar nuestra mente de sensaciones, pensamientos y recuerdos. Aparte de estos, existen algunos otros de los que no escuchamos con tanta frecuencia.  La propiocepción es uno de estos.

Este sentido le permite al cerebro detectar e identificar la ubicación relativa de los músculos adyacentes del cuerpo, su aceleración y postura. Es el sentido que nos permite detectar inconscientemente y tomar decisiones acerca de cuando cruzar una calle cuando agacharme, encontrar el celular en la cartera, aunque este último casi siempre se esconda.

¿Conocen personas que son capaces de llegar o ubicarse en una dirección muy fácilmente con el mínimo de indicaciones? ¿Es usted uno de ellos, o de los que necesita un mapa dibujado en servilleta, Waze, Google Maps, y aún así le cuesta llegar? Es la geo-posición o la capacidad del cerebro y sentidos de ubicarse en un lugar geográfico y poder crear rutas para salir o llegar a algún lugar específico.

Todo ser humano percibe de una manera diferente el mundo y, por ende, la experiencia que lo conecta a este. Somos más sensibles con algunos sentidos más que con otros, hay dos noticias una buena y una mejor.

La buena, es que esa percepción sensorial se puede entrenar como un músculo, y la mejor es que puede ser muy divertido también.

Sobre-aceptar como una forma de escucha.

El actor que decida dentro de su proceso de formación actoral incluir la técnica de la improvisación dentro de -lo que el maestro Alfonso Ortiz, actor, director y maestro colombiano de actuación- llamaría:  su caja de herramientas, rápidamente tendría que hacerse familiar con el concepto de sobre-aceptar la propuesta del otro, es decir a estar dispuesto a escucharlo con TODOS los sentidos.

Ricardo Gómez, director y creador de ENVIVO, detectó agudamente la alta calibración que existía en el escenario entre dos actores mientras construyen una historia al improviso. Este descubrimiento fue el origen del JUEGO IMPROLINGÜÍSTICO, una plataforma que integra conceptos de la PNL (Programación neurolingüística) y técnicas de la improvisación teatral, con el fin de agudizar los sentidos y mejorar la comunicación a nivel consciente e inconsciente entre personas o grupos. 

En escena el actor debe abrir su atención a todo lo que su contraparte propone para contar la historia colectivamente, escuchar un texto, observar un gesto o un movimiento, puede y debe darle pistas al otro acerca del desarrollo de la historia y de los recursos narrativos necesarios para narrarla. Es mantener un vínculo vital entre su imaginario y el mío. Ver juntos el mismo paisaje mientras este se construye delante de nuestros ojos y de los ojos del público. La magia ocurre cuando la imaginación de los actores estimula la imaginación colectiva del público.

Teatro viene de Theatron una palabra griega que traduce “Un lugar para ver”: Necesitamos ver para poder sentir y necesitamos sentir para poder imaginar y necesitamos imaginar para poder vivir. Por eso vamos al teatro para ver con todos nuestros sentidos e imaginar nuestras vidas y las vidas de los demás en un solo espacio.

Llevar este alto nivel de comunicación a la cotidianidad, más que tiempo, toma dedicación y práctica constante.

Es una invitación a ser consciente empáticamente del otro. De ser y estar más atento de su lenguaje corporal, del tono de su voz y de sus predicados para ser asertivo en mi comunicación.

Recuerde ciertas recomendaciones para escuchar activamente.

·         Nunca interrumpa, o ¿a usted le gusta que lo interrumpan en medio de su discurso?

·         Mientras le hablen, esté atento y repita en su cabeza: FORMA Y CONTENIDO, en que el mensaje se está entregando (tono, volumen, prosodia, pausas)

·         Parafrasear, es una buena forma de hacer énfasis en que nos estamos escuchando y estamos “en la misma página”.

·         Autocontrol, aunque el mensaje que estemos recibiendo nos tome por sorpresa o su contenido sea contrario a nuestro parecer, debemos respirar…o marchar

·         Preguntar, la pregunta más tonta es la que no se hace, así que arriésguese, de lo contrario, su inconsciente lo bloqueará de alguna forma más adelante, ya que sentirá que le hace falta alguna información para ejecutar la tarea satisfactoriamente.

·         Si lo siente pertinente busque una anécdota que los conecte con esa vivencia común. El fútbol es delicado, pruebe con algo absurdo y que, de todas formas, tenga sentido. Lo absurdo siempre llamará la atención.

Escuche como desearía ser escuchado, tómese el tiempo de disfrutar su presente. Instante por instante. Tengo amigos que están terminando el desayuno y ya están pensando en el almuerzo… literal y metafóricamente.

La escucha activa es un ejercicio de estar en el presente. El único tiempo real donde podemos ser y estar.

Bernardo García

PLAYMASTER

ENVIVO