¿Palabras mal dichas o mal interpretadas?

“Los filósofos se han limitado a interpretar el mundo de distintos modos; de lo que se trata es de transformarlo”.

Hace algunos días me encontraba con un compañero de trabajo discutiendo algunas falencias y problemas que identificábamos en la compañía.  Después de un tiempo de conversar, lanzó el siguiente juicio: “No hay palabras mal dichas, sino mal interpretadas”.

Sea claro y contundente.

En el contexto laboral actual, el cual hace referencia a que cada uno de nosotros es responsable de sus resultados y que el mapa mental de cada quien es único e irrepetible, esa frase pierde todo su sentido. Nunca se debe delegar a la contraparte la responsabilidad de interpretar bien.

En nuestro siglo, la innovación tecnológica ha facilitado la velocidad y el alcance de las comunicaciones; sin embargo, ha provocado también el que la gente se preocupe más por el medio que por el mensaje en sí.

En todos los ámbitos de nuestra vida, una comunicación eficaz favorece el trabajo en equipo, el logro de los objetivos de forma contundente, evita los malentendidos y los daños en las relaciones interpersonales.

El objetivo es el mensaje.

Toda comunicación (ya sea oral o escrita) tiene detrás una intención, la cual se debe tener clara desde el inicio para ser consecuentes y lograr transmitir adecuadamente el mensaje para llegar al objetivo que se busca.

Cada vez que se habla, se está creando, se está improvisando, se está actualizando un discurso, así lo haya preparado por semanas, no importa cuántos ensayos haya realizado, cada vez que lo dice será única, diferente a la anterior y a la siguiente. Se le ocurrirán algunos detalles extra o se le olvidarán aspectos importantes. Por eso es clave fijarse el objetivo, inmediatamente se está instalando los filtros pertinentes en la contraparte para que las palabras lleguen como deben llegar y no existan malos entendidos ni problemas de comunicación.

¿Por qué no evitar echarle la culpa a los demás y optimizar el proceso comunicativo teniendo claro el mensaje, transmitiendo organizadamente la información, preparando las respuestas a posibles preguntas, resumiendo conceptos y definiendo los objetivos del mensaje?

Alcances de una comunicación imprecisa.

En una conferencia sobre le importancia del lenguaje en nuestro diario vivir, comentaron una noticia la cual me generó un gran impacto: Un avión se encontraba a punto de aterrizar en el aeropuerto de Barajas, la torre de control no le daba entrada para hacerlo y el piloto se manifestó: "me estoy quedando sin gasolina", el personaje de la torre de control asumió que  todavía tenía una reserva, pero en realidad, no era así. 

La importancia de la claridad de este mensaje cobró cientos de vidas, el avión se quedó sin gasolina y se desplomó. La diferencia radica en ser específicos: "tengo el tanque en 5%. En 10 minutos el avión caerá". Hubiera salvado las vidas de todos los pasajeros.

En ciertos entornos la precisión de la comunicación es crítica. Entre más sensible es el ambiente, más importante será tener una buena comunicación, la cual implica respeto, pues se debe evitar hacer juicios de valor que indispongan a la otra persona.

Por último, recuerde que nadie nace aprendido y un líder debe saber comunicar. Trabajando profesionalmente en ello será posible que usted consiga resultados nunca alcanzados.