La mente consciente e inconsciente

A menudo las personas no tienen claro cuando se les pregunta la ubicación exacta de su mente. La mayoría opta por tocarse la cabeza, específicamente la parte izquierda del cerebro y algunos creen que se relaciona con la capacidad de pensar. Sin embargo, la mente humana va más allá de lo que muchos creen.

William Shakespeare dijo alguna vez que la mente del hombre era de mármol y la de la mujer de cera. Plutarco llegó a asegurar que la mente no era un vaso para llenar, sino una lámpara para encender y el célebre ilusionista y escapista Harry Houdini creía que su mente era la llave que lo liberaba.

La mente está presente en cada una de las células que segundo a segundo se están regenerando en nuestro cuerpo. Tiene dos partes: el consciente y el inconsciente, sin embargo, algunos autores señalan que está dividida en tres. Por ejemplo, Sigmund Freud desarrolló la teoría de la mente y de la conducta humana. Su contribución fue revolucionaria al proponer una mente dividida en capas o niveles.

Cada parte de la mente tiene sus funciones específicas. Por ejemplo, la mente consciente es aquella que se encarga de percibir la realidad, es racional, piensa, observa datos, los recuerda, resuelve problemas, saca conclusiones y ayuda a tomar decisiones.

Por su parte, la mente inconsciente representa una sección mental más grande respecto al consciente, es ilimitada y poderosa. Además, lo que muchos desconocen es que se encarga de todas las operaciones para mantener nuestro sistema biológico funcionando. Formular buenas preguntas estimula las respuestas que puede dar la mente inconsciente, pues ella está aprendiendo todo el tiempo.

Aunque es factible que no tengamos la información en la cabeza, el inconsciente la guarda y podemos encontrar diferentes maneras de acceder a ella. Involucrar al inconsciente durante todos nuestros procesos de la cotidianidad es importantísimo, pues él se encargará de darles luz y forma a todos nuestros resultados.

Hoy los invito a creer firmemente en el poder de su inconsciente, aliándose con su contraparte, su consciente para lograr resultados extraordinarios.

Ricardo Gómez.