Estar congruente o incongruente: ¡su decisión!

Muchos profesionales se preguntan por qué no logran ser exitosos en el trabajo u oficio que escogieron para sus vidas. Sin embargo, siguen en las mismas durante años y años y sólo se quejan. Lo que no saben es que la incongruencia con la que solemos actuar o tomar decisiones es la que no nos permite lograr resultados deseados.

Es algo así como el que va al doctor para tratar su problema de sobrepeso, pero resulta que su médico pesa más de 100 kilos o quienes piensan que la salud es importante pero no dejan de fumar. ¡Todo se trata de estar congruentes!

Cada vez que actuamos incongruentemente, es decir, que no estamos alineados con los objetivos desde lo que pensamos, actuamos o sentimos, nuestro inconsciente nos va a enviar diferentes señales (incomodidad, ansiedad, dolores, angustias) que sólo cada quien va a poder entender, identificar y describir.

Para ENVIVO,  la incongruencia es entendida como un conflicto interior con uno mismo, es decir, dos partes enfrentadas, con intereses opuestos. Una parte interior que quiere hacer algo y otra parte que se opone totalmente a ello.

Al encontrar una dualidad, nuestro inconsciente no le va a hacer caso a ninguna de las dos. Va a buscar un resultado a partir del escenario que está viviendo, comparándolo con el resultado más parecido que haya logrado la persona en una situación similar anterior o reciente.

Inma Capo, coach y entrenadora define la congruencia como “una sensación de coherencia, veracidad, certidumbre, sinceridad, que nos proporciona nuestra fuerza interior, cuando todas nuestras partes internas están alineadas hacia un mismo objetivo, hacia un mismo fin”.

Cuando sienta señales de incongruencia es el momento de atender a su inconsciente y reevaluar lo que quiere. Jamás actúe si esas señales están activas, pues es preferible dejar pasar una oportunidad, más allá de actuar de manera incongruente.

Deje atrás los conflictos internos y enfóquese en lo que usted quiere que pase. Su congruencia se verá reflejada en sensaciones de confianza, estabilidad, seguridad y certeza, las cuales le ayudarán a lograr contundentemente su resultado extraordinario.

Recuerde que estar congruente es algo así como “ser el director de nuestra propia orquesta: no se trata de que todos los músicos toquen el mismo instrumento, sino que todos se pongan de acuerdo en la melodía a interpretar”, dice Capo.

Ricardo G