10 pistas a tener en cuenta para ser extraordinario

“Creer que hemos llegado, ese es el problema. Creer que hemos llegado”

Salvador Carrión, maestro experto en PNL.

¿Qué tienen en común Nairo Quintana, Shakira, James Rodríguez, Juan Pablo Montoya, Lionel Messi, Paul MCartney, Roger Federer y otro tanto de personajes que logran ser lo que siempre han querido ser?¡Son extraordinarios!

¿Qué los hace extraordinarios?

Son congruentes, disciplinados, perseverantes, constantes, lo que quieren ser está por encima de lo que los demás quieren que ellos sean, entre otras muchas cosas más.

Siendo iguales al resto de la humanidad, aparecen como personas extraordinarias.  No son extraordinarios únicamente por sus talentos sino por el trabajo constante con el que los desarrollan. Jamás se quedan esperando a que las cosas pasen. Son propositivos, proactivos y cero conformistas. No se quejan. Si reciben un NO o una retroalimentación negativa, lo asumen como tal, ajustan y actúan en consecuencia, pero jamás se escudan en justificaciones para quedar bien y alimentar su ego. Si algo no lo logran, reconocen ese estado y buscan de inmediato formas diferentes de hacer para mejorar su desempeño. Ante una oportunidad, la aprovechan como si esta no volviera a aparecer y entregan todo (alma y cuerpo) con tal de mostrar un resultado siempre acorde al camino que han trazado para alcanzarlo.

¿Qué otras cosas los caracteriza?

Nunca creen que ya lograron llegar a la meta y que después de eso no hay nada mas que hacer.  Ven y hacen para ir más allá. Viven apasionadamente, no solo dentro de sus actividades profesionales sino dentro de todas sus áreas de vida. No se quedan con lo que ya saben, sino que van por más, sin importar los sacrificios y el costo emocional y financiero que esto pueda tener. Preguntan, preguntan mucho. Escogen modelos (que por lo general son personas que sirven de influencia positiva) y los siguen (prácticamente los copian). Adaptan ese modelo a su propia personalidad, desde las mejores prácticas y van agregando parte de sus descubrimientos a esa nueva manera de lograr resultados, siempre enfocados en el alto desempeño. Toman decisiones y las ejecutan. Son determinados.

¿Ser extraordinario es exclusividad de una minoría?

Cualquier persona en el mundo puede llegar a ser extraordinaria, desde el mismo momento en que se tiene conciencia. Sin embargo, muchos quedan inmersos en un inconsciente colectivo con la creencia de que son los demás quienes son extraordinarios y que este es un estado “prácticamente imposible de alcanzar”. Es un estado que solo ha sido diseñado para alguna minoría donde muchos son los llamados y pocos los elegidos y en donde “somos tan de malas que no tenemos cabida”.

La realidad puede ser otra: ser extraordinario significa ir más allá de lo ordinario, de lo común. Pero, en un mundo en donde no estamos dispuestos a dar un paso más cada minuto, donde preferimos quejarnos en lugar de avanzar, donde cualquier esfuerzo adicional implica salir de la zona de confort –qué pereza salir de ahí, ¿no? –, ser extraordinario cuesta y por eso se claudica argumentando que “no nacimos para esto o aquello” o “me estoy tomando el tiempo, voy a mi ritmo” o “no se han dado las condiciones” y preferimos quedarnos con lo mínimo que hay.

¿Cómo llegar a ser extraordinario entonces?

1.      Propóngase ser extraordinario y aléjese de creer que ya lo es sin siquiera haberlo intentado. Manténgase siempre distante de las zonas de confort.

2.      Siga su instinto y actúe en consecuencia. Es decir, sea congruente. Pero la congruencia no solo se da por reconocer que usted está llamado a ser alguien en la vida y quedarse con ese pensamiento para siempre, sino: pensar, hablar actuar y vivir en función de ello, TODOS LOS DÍAS DE SU VIDA.

3.      Reconozca su realidad actual, sus talentos, fortalezas y debilidades y arme un plan para desarrollarlos. Diseñe además sus escenarios y estados futuros como una gran visión. ¡Sueñe! Ese será su mapa de ruta. Por supuesto, crea en ello.

4.      Busque todas las formas posibles de desarrollar su talento: entrénese, capacítese, pregunte mucho, sea constante, disciplinado, tenga rutinas diarias (si señor, ¡diarias! no se coma el cuento aquel que dice que, si lo hace una vez por semana o al mes o al año, igual va a funcionar) donde cada vez se asegure de mejorar las técnicas así no tenga cerca la oportunidad de usarlas para o con los demás. Con que las use solo para usted en un principio, es suficiente.

5.      Aproveche todas las oportunidades para actuar, retroalimentar y mejorar. Y cuando escribo todas, me refiero a todas.

6.      Rodéese de gente extraordinaria pues lo extraordinario puede ser contagioso.

7.      No se crea el tuerto en tierra de ciegos y mande al diablo la mediocridad. No se permita esos “lujos”.

8.      La maestría se logra con la práctica, nunca con la distancia en tiempo. La práctica constante hace al maestro, expresa un refrán popular. Entre más practique y mejore, mayor nivel de maestría y domino tendrá. Si es de los que cree que porque ya leyó libros sobre el tema o tomó algún cursillo al respecto es todo un maestro, está totalmente equivocado. La única manera de poner en práctica y aprender es haciendo; no solo pensando y creyendo que puede hacerlo.

9.      Sea honesto con usted mismo y con su entorno y resuelva sus conflictos internos. No se puede jamás ser extraordinario si se pasa la vida diciéndole a los demás cómo hacer algo que usted nunca fue (o es) capaz de hacer.

10. Si usted busca ser extraordinario solo para que le reconozcan que es extraordinario, entrará en la muy larga lista de personas mediocres que se conforman con un resultado tan pobre como ese. Sea extraordinario porque usted está convencido de que esa es una manera de mejorar su vida y la del mundo en general.

Lo que hace grande ese poco más es que muy pocos estamos dispuestos a hacerlos.